
Se levantó, casi chocándose con la puerta del baño; entró. Se lavó la cara y pudo ver el paso del tiempo en esas grietas profundas. Agarró una de sus cremas y masajeó su rostro suavemente, resignada.
La puerta se abrió lentamente, sólo se veía una cabellera negra, por debajo..Una sonrisa inmensa, incontenible, ante su nietita que tiraba del camison pidiendo upa.
5 comentarios:
Nanu, me gustó mucho el blog. Conmovedores alguno de tus textos! Ya te estoy siguiendo!
Gracias felicitas! Nos seguimos!
besos!
Qué lindo Nanu. El tiempo transcurrido es la vida misma y se refleja en tu cara y en el tironeo del camisón. Muy produndo lo que relatas, y muy linda fotografía también.
Un abrazo
¡Ah! al fin encontré lo que buscaba. A veces se necesita mucho esfuerzo para encontrar la pieza útil incluso pequeñas de información.
Gracias mujer de ole! sigue pendiente la cervecita!!
besos miles amiga
gracias anonimo! saludos!!
Publicar un comentario