
Desde arriba, con su dedo índice bien erguido, los evangelios bajo el brazo. Esto sí, esto no, porque es pecado. Pecado? Sí, con dos padre nuestros ya estás.
Escalofrios me corren cada vez que recorro alguna iglesia…arquitectura imponente, de represiones y santos no tan santos.
Y recuerdo a mi madre casi prohibiéndome tomar la comunión a esa edad…cuando era tan chiquita que no entendía para que sirven las religiones (algunas cosas si son permamentes, o quizás es que no entiendo nada).
“Algún dia, cuando seas grande, habiendo leido mucho, quizás elijas esta religión, pero sos muy chica”. Ella tan sabia, tan mamá. Es una de las cosas por las que le agradezco día a día.
Hoy habiendo leído mucho, me simpatiza el budismo, pero no me considero budista. Los rótulos suelen molestarme, imponen límites de pensamiento y de acción.
Los años pasan, la vida da vueltas, me samarrea, me lleva, me trae y mi Dios sigue siendo el Sol.